Un misil de origen iraní impactó esta mañana en la localidad druso-israelí de Zarzir, en el norte de Israel, dejando 60 heridos, dos de ellos en estado de consideración, por la onda expansiva y restos de vidrio en edificios y viviendas. El corresponsal Nelson Castro reporta en vivo desde el lugar, mostrando un gran cráter, destrucción en casas y presencia de policía y ejército israelí en la zona evacuada.
La alarma antiaérea sonó a tiempo, permitiendo que la gente escapara a refugios precarios, lo que evitó víctimas fatales. El impacto, ocurrido alrededor de las 5 de la mañana, afectó unas 5 a 6 manzanas, con mayor potencia que los misiles de Hezbollah gracias a su origen iraní. La zona, cerca de Nazaret y la frontera con Líbano, es habitada por una comunidad drusa árabe-israelí, destacando que Irán ataca civiles indiscriminadamente, incluyendo a árabes sunitas.
Nelson Castro describe el olor a quemado, autos destrozados a 30-40 metros del cráter, paredes voladas en construcciones de buena calidad y casas listas para demolición. Aviones de caza y helicópteros israelíes sobrevuelan constantemente la 'zona caliente', y el objetivo de Irán es generar terror en la población, alterando la vida diaria incluso antes del Shabbat.
El lugar fue liberado hace una hora tras inspecciones militares y civiles, permitiendo a los residentes evaluar daños. Castro compara con un ataque anterior, notando mayor destrucción aquí, y enfatiza la inseguridad al caer la noche.