La temporada de verano en Mar del Plata registró una ocupación hotelera promedio del 50%, con playas raleadas y menos gente que en años anteriores, debido a la crisis económica que limita el bolsillo de los argentinos.
Enero fue crítico con una caída interanual del 7,1% en afluencia turística y ocupación hotelera, incluso peor que la temporada pasada que ya estaba 30% abajo. Febrero mejoró levemente por carnaval, pero igual cayó un 0,7%. Se compara con la pandemia por la similitud en números bajos.
El perfil del turista: casi 70% de Buenos Aires, más del 80% en auto propio para abaratar, 40% en vivienda propia o prestada, y edad dominante entre 41 y 60 años (jóvenes 18-20 solo 1,2%). Precios no subieron mucho del 2025 al 2026, pero el consumo se achicó.
Mar del Plata, que respaldó al gobierno en elecciones pese a la baja anterior, sufre esta caída que duele económicamente a hoteleros y comerciantes.