Luciano Castro recibió alta ambulatoria tras internación por depresión ligada a conflictos con Griselda Siciliani y sus hijos. El actor regresó a grabar la segunda temporada de El Tiempo Puede Esperar con apoyo de un terapeuta en set hasta mayo, tras confesar su angustia en un programa de televisión.
Adrián Suar sufrió mucho por el blanqueo del romance entre su ex, Griselda Siciliani, y Luciano Castro durante el estreno de una obra de teatro exitosa. Suar, que aún albergaba esperanzas de reconciliación, quedó devastado esa noche y apuró el cierre del evento para terminar el día, pidiendo a todos que se fueran rápido.
Griselda Siciliani plantó a Luciano en ese estreno, donde se rumoreaba un posible reencuentro laboral que generaba especulaciones. Suar, descrito como divino pero herido, no pudo sostener la presencia de la pareja y actuó como si quisiera levantar las sillas de un bar vacío. El panel destaca que ella debió tener más tacto.
Lo importante es que Luciano Castro está mejorando y priorizando su salud mental y laboral en medio de esta historia compleja de ex parejas y shows compartidos.