Luciano Castro rompió el silencio tras salir de internación voluntaria y terapias ambulatorias, afirmando que lo que más le dolió fue darse cuenta de su estado y necesitar ayuda.
No guarda rencor por lo mediático ni la exposición de su vida privada con Griselda Siciliani, enfocándose en sanar y su salud por encima de todo, sin tiempo para enojos.
En el programa de Moria Casán sugirieron que la pareja tomó un impasse y podría reconciliarse más adelante, dejando la puerta abierta.
Panelistas especularon que tras viralizaciones y humillaciones, no era el momento, pero podría haber vuelta.