Luciano Castro explicó en el programa de Moria Casán que creó un personaje falso en su vida real, el cual lo consumió emocionalmente y lo llevó a una internación voluntaria. El actor recibió el alta médica el 2 de marzo tras pedir ayuda por baja autoestima e inseguridades.
Castro confesó que su separación matrimonial y la exposición mediática de su vida privada lo angustió profundamente, aunque acepta que nadie puede hacerlo feliz sin su permiso. Admitió que el dolor mayor fue darse cuenta de su estado emocional y ahora busca enmendar vínculos rotos con sus hijos y seres queridos.
Ingresó a la clínica con fecha de externación por compromisos laborales, pero encontró una contención inesperada que lo ayudó a superar el miedo inicial. El actor enfatizó la importancia de ser buena persona y vivir en la realidad única, no en un mundo paralelo.