Los precios del petróleo experimentaron una fuerte caída este martes en medio de la guerra con Irán, con el crudo estadounidense bajando casi un 12% hasta cerrar por encima de los 83 dólares el barril y el Brent europeo descendiendo más de un 10% por debajo de los 89 dólares.
La baja se aceleró tras un tuit erróneo del secretario de Energía de Estados Unidos que afirmaba que la marina había escoltado un petrolero a través del Estrecho de Hormuz, rompiendo el control iraní, aunque luego se retractó y la Casa Blanca lo desmintió. El tráfico en el estrecho permanece alterado por temor a ataques iraníes.
La corresponsal Ana Nieto explicó que la caída se apoya en esperanzas de liberación de reservas estratégicas por la Agencia Internacional de la Energía, con 1.200 millones de barriles disponibles, aunque inventarios bajos como el de Estados Unidos al 58% limitan su efectividad.
El presidente de Aramco, Amin Nasser, advirtió sobre consecuencias catastróficas por disrupciones en Hormuz. Esto complica las decisiones de la Reserva Federal, pausando rebajas de tasas ante inflación alta y riesgo de gasolina cara, afectando la economía y popularidad de la Casa Blanca.