Pedro Cascales, presidente de la Cámara de Empresas Argentinas de Gas Licuado, explicó que el precio de las garrafas en Argentina sigue un promedio de los últimos tres meses de precios internacionales publicado por la Secretaría de Energía, por lo que el mes próximo subirá inevitablemente si el conflicto en el Estrecho de Hormuz se prolonga.
Además, el reciente aumento del gasoil elevará los costos de logística y transporte del gas licuado, impactando todos los derivados del petróleo como petroquímicos, fertilizantes y hasta la energía eléctrica. El panel advirtió que esto generará un círculo vicioso en la inflación, afectando commodities agrícolas y alimentos, con salida de capitales de emergentes si la guerra dura semanas o meses.
El impacto inicial se ve en combustibles de consumo masivo, ramificándose a la tasa de inflación y complicando su baja esperada, mientras todos los precios internacionales de gas natural, gasoil y GLP están al alza.