Estados Unidos e Israel intensificaron ataques contra Irán en el día 12 de la guerra, con una nueva oleada de bombardeos israelíes que causaron cráteres en Teherán y seis muertos en una autopista.
Irán respondió atacando buques comerciales en el estrecho de Hormuz y una base militar estadounidense en Kuwait, mientras su policía reprime manifestaciones de apoyo al enemigo con mano dura.
Los bombardeos israelíes también continúan en Líbano, con más de 570 muertos desde el inicio de la ofensiva y evacuaciones en Beirut; la población iraní paga doble precio entre bombardeos y represión interna.
Autoridades iraníes amenazan con defender la revolución y no someterse, en medio de la amenaza de Donald Trump de golpear 20 veces más fuerte si bloquean el estrecho.
La vida cotidiana en Irán se complica por miedo a cohetes y policía que trata a manifestantes como enemigos.