El panel estalló en discusión por los precios abusivos de peluquerías argentinas, como cortes a 28 mil pesos, frente a venezolanos que cobran mucho menos. Acusaron a importadores y productores convertidos en estafadores que cagan al consumidor sin análisis de costos, viéndolos como hormigas para pisotear.
Un panelista defendió que los empresarios no tienen análisis de costo real y solo buscan ganar más plata, mientras otro insistió en que hay una cuenta exacta pero la competencia desleal obliga a bajar precios o perder clientes.
La tensión escaló con interrupciones constantes, reclamos de no dejar hablar y acusaciones de estar "involucrada con el sistema", sin resolver si es gasto real, avivada o voluntad del cliente de elegir barato.