En una panadería cordobesa, el kilo de pan francés alcanza los 4.000 pesos, pero los clientes ya no piden por peso sino por cantidad de dinero, como "dame dos mil pesos", reflejando la drástica caída del poder adquisitivo que viene arrastrándose hace mucho tiempo.
El panadero Leonardo confirma que la menor demanda no es nueva, sino crónica, afectando especialmente las ventas de productos más caros como tanguíes de miga, masas finas y bombones, que la gente solo mira de reojo sin comprar.
Aunque no dejaron de elaborar nada, las ventas básicas de pan también cayeron, con competencia de pan casero en el conurbano y precios variables de 1.000 a 4.000 pesos según la zona, en el marco de la libertad de mercado que genera estos desequilibrios.