El consumo de pan en Argentina cayó un 45% el año pasado según un informe de la Cámara de Panaderías, y la tendencia se acelera con productos como facturas que bajaron hasta un 80%.
En una panadería céntrica de Avenida Rivadavia, el dueño Marcelo confirmó la merma drástica desde diciembre, afectando especialmente a adultos mayores y clientes fieles pese a que el pan sigue siendo un producto de primera necesidad en las mesas argentinas.
El kilo de pan cuesta 5.000 pesos y la docena de facturas 12.000 pesos, lo que lleva a los clientes a optar por alternativas más baratas como cremonas a 1.600 pesos en lugar de media docena de facturas, que ahora es un lujo.
Marcelo mantiene precios sin subas desde diciembre, ofrece promociones, descuentos en efectivo y pagos en cuotas, pero las ventas permanecen frenadas en esta zona concurrida.