Un misil iraní impactó el domingo en Beit Shemesh, zona ultraortodoxa a 30 km de Jerusalén, y mató a nueve civiles. El reportero Nelson recorrió el sitio con cuidado entre escombros, mostrando un cráter, un auto destruido donde murió una persona, hierros retorcidos y olor a quemado y muerte.
La construcción de piedra caliza resistió pero sufrió onda expansiva que voló techos, mosaicos artísticos y muebles como heladeras y lavarropas. Encontraron una Torah quemada con velas encendidas, escrituras sagradas recuperadas en el lugar de las víctimas.
Beit Shemesh es un centro religioso con familias jóvenes, vida comunitaria y turística cerca de sitios arqueológicos. Moshe acompaña la recorrida; autoridades militares permiten el acceso vallado. El silencio es absoluto en la zona de buena calidad de vida.
El ataque apuntó a blancos civiles en esta área de ortodoxos yaredí, destacando la virulencia contra el judaísmo.