Nelson Castro reportó en vivo desde Israel la destrucción causada por un misil iraní en Beit Shemesh, donde murieron nueve personas. La gente local expresa miedo constante pese a confiar en que el gobierno ganará la guerra, con sirenas activas, suspensión de clases presenciales y recomendación de home office. Hoy sonó otra alarma y los ciudadanos muestran fastidio pero temor persistente.
Hezbollah lanzó 100 misiles al norte de Israel en la última hora y media, provocando sirenas continuas, mientras Israel responde con bombardeos en Beirut y sur de Líbano. En paralelo, Donald Trump habló en un acto partidario en Kentucky, interrumpido por una descompensación en la tribuna que recordó el atentado contra él en la campaña anterior.
Se confirmó que el nuevo ayatolá iraní, Mojtaba Khamenei, sufrió una lesión en el párpado, un corte en la cara y fractura en el pie izquierdo, por lo que no aparece en público. Un excompañero de escuela lo describió como "mucho más cruel e inmoral que su padre". Irán promueve campaña de miedo con amenazas de ataques en EE.UU., como en California, aunque poco probable.
No surge resistencia visible en Irán pese a llamados del primer ministro israelí a rebelarse; la represión causó 44.000 muertos. Imágenes del día incluyen un avión iraní estrellándose como suicida contra una refinería en Omán, destrucción de 16 buques iraníes por EE.UU. en el Estrecho de Hormuz y despliegue aéreo estadounidense bombardeando Teherán. Países europeos liberan reservas de petróleo para evitar catástrofe económica.
Se confirma ataque estadounidense inicial que destruyó una escuela en Teherán matando niños, según fuentes y medios de EE.UU. El conflicto se extiende con complicaciones civiles y militares diarias, sin fecha de fin.