La guerra entre Israel e Irán cumple 12 días sin fin a la vista, pese a declaraciones de líderes mundiales, con ataques intensos en el norte por misiles desde Líbano y destrucción en zonas civiles.
Nelson, en vivo desde Israel, reportó ataques hasta las 5 de la mañana y dos más ese día, con intercambios continuos que generan desasosiego en la población pese a la menor intensidad iraní.
Analistas destacaron la amenaza iraní en el estrecho de Hormuz, por donde pasa un quinto del crudo mundial hacia China, con dudas sobre su capacidad de bloqueo pero impacto económico real por ataques a refinerías y buques, lo que obliga a aseguradoras a rechazar petroleros y fuerza suspensiones de producción.
Trump deslizó tomar el estrecho y terminar el trabajo, ante la asimetría militar total de Irán frente a Estados Unidos e Israel, aunque Teherán retiene capacidad de daño económico; Francia moviliza para proteger intereses.
Nelson recorrió Beit Shemesh, atacado el segundo día de la guerra: un misil de 500 kilos mató a nueve personas, dejando cráteres, autos destrozados, olor a muerte, escombros y destrucción en techos y mosaicos religiosos; planea ir al norte pese a ataques en curso.