En el segmento de cocina del programa, preparan ravioles caseros con un relleno de zapallo piel de sapo (o cautiá) horneado, mezclado con queso rallado, amarettis picados, huevo, sal y pimienta. El relleno se elabora hasta lograr una consistencia armadita, ideal para rellenar y congelar si es necesario, rindiendo para cuatro o más personas.
La masa se hace con semolín, yemas de huevo y un toque de sal, amasándose hasta que quede lisa y homogénea como piel de bebé. Se recomienda dejarla descansar media hora en una bolsa para relajar el gluten. Luego, se estira con una máquina de pasta desde el rodillo más ancho hasta el 8 o 9, plegándola varias veces para homogeneizarla, incluso si se rompe al principio.
Cortan círculos de masa, colocan el relleno en el centro, humedecen los bordes para cerrar como empanaditas, forman la clásica pollerita de ravioles y dejan orear un poco. Cocinan en agua hirviendo con abundante sal a fuego bajo, removiendo para que suban sin explotar.
La salsa consiste en manteca de salvia: derriten manteca sin dorarla mucho, agregan hojas frescas de salvia rotas directamente y combinan con la pasta escurrida. Todo el proceso se muestra en vivo con tips prácticos para evitar errores comunes en casa.