Las jugadoras de la selección iraní de fútbol femenino se negaron a cantar su himno al inicio del partido contra Australia en la Copa de Asia, en un gesto de protesta en medio del contexto de guerra y represión en Irán, donde el himno representa al régimen islámico.
El régimen las califica de traidoras, y surge duda sobre si recibirán asilo al volver, recordando protestas previas de deportistas mujeres tras la muerte de Mahsa Amini en 2022 y represión con miles de muertos hace un mes. Se estima que el 80% de iraníes no apoya al régimen.
Donald Trump intervino en redes pidiendo asilo inmediato para ellas, compartiendo la noticia y exigiendo acción rápida.