En Avenida Corrientes, Once, Rivadavia, Avellaneda y Puerredón cierran persianas temprano por ventas colapsadas y cierres como Garbarino y Mauro Sergio. Comerciantes denuncian caídas del 70% en pedidos, el peor nivel en 15 años, con vestidos a medida de 300.000 pesos que madres no pueden pagar ni en cuotas.
Matías Rezano recorre calles desérticas como Castelli y Pueyrredón, donde el movimiento es mínimo. Un comercio reporta solo 30 clientes por día, de los cuales la mitad compra, vendiendo prendas por debajo del costo para mover stock.
Pese a la crisis piden vendedoras y costureras, y las postulantes muestran predisposición total a trabajar. La situación genera preocupación por despidos y reconversión laboral en zonas tradicionales.
La Argentina de los laburantes enfrenta cierres de fábricas y comercios, con persianas bajas y angustia generalizada.