Cientos de locales comerciales bajan persianas en el centro porteño por la drástica caída del consumo, reporta la periodista Lola Echar en vivo desde Corrientes al 500, entre San Martín y Lavalle. Un local de empanadas y pizzas, donde un almuerzo costaba 4.000 pesos y cada empanada 1.000 pesos, cerró definitivamente y ahora se alquila.
Galerías enteras permanecen vacías con carteles de se alquila o se vende, y la escena se repite en veredas enteras, incluyendo joyerías típicas de la zona. En la vereda de enfrente, locales grandes y de celulares también cierran o venden, pese al tránsito.
Dos vendedores de artículos para celulares confiesan que las ventas bajaron respecto a meses anteriores, aunque algo se mueve. Ven comercios vecinos cerrando y esperan una reactivación, pero admiten que la zona está quieta hace un año.
El microcentro porteño muestra una postal desoladora de persianas bajas y locales fantasmas, agravada en las galerías internas.