El municipio peronista de Cañuelas decidió suspender una tasa municipal por desinfección que se cobraba a comercios y pymes por taxis, remises y colectivos, siguiendo iniciativas de concejales libertarios en consejos deliberantes.
Los panelistas criticaron duramente esta y otras tasas abusivas, como seguridad e higiene calculada sobre el valor de facturas o tickets, equivalente a un ingreso bruto del 3%, sin contraprestación de servicios. Carlos Bianco, jefe de Gabinete de Axel Kicillof, minimizó su impacto al 1% de costos, pero el debate resaltó que representan hasta el 7,4 tasas promedio por empresa según la Unión Industrial.
Se mencionaron ejemplos como la tasa COVID de Morón o impuesto al traslado de ganado en Carlos Tejedor, y se cuestionó la superposición de tasas sin inspecciones reales. Los conductores destacaron que estas cargas afectan la rentabilidad de negocios y se trasladen al consumidor, generando discusiones inéditas contra abusos municipales en Buenos Aires.
Aunque Bianco defendió potestades de intendentes y caída de recaudación, los panelistas insistieron en que las tasas funcionan como impuestos sin servicio, y en algunos municipios ni siquiera hay obras visibles a cambio.