Trabajadores de la empresa láctea Verónica en Boulogne, Santa Fe, permanecen bloqueados afuera de la planta paralizada ante un posible cierre, con más de 50 empleados en la principal y 700 en total en incertidumbre por deudas y telegramas de reducción salarial al 50%.
Claudio Cardoso reporta angustia e incertidumbre, con puertas cerradas y sin comunicación de los dueños, que envían telegramas proponiendo menos horas y sueldo a la mitad, pese a que los empleados quieren trabajar y reclaman tres meses de salarios adeudados por casi 12 millones de pesos.
Empleados con hasta 40 años de antigüedad como Jesús y otros con 27 o 38 años denuncian vaciamiento de la empresa de 103 años, ventas de plantas como Sucursal Alba y Rosario sin transparencia en la plata, y culpan a dueños por fundir compañías previamente. Viven de ahorros menguantes, comparan con los 90 y atribuyen la situación al gobierno actual.
La producción bajó pese a ventas, trabajaron a faena para terceros cuidando gastos, y un escribano constata el bloqueo. La cobertura resalta la "otra realidad" del bolsillo versus datos oficiales del presidente Javier Milei, tras visitas a FATE, granjas y frigoríficos.
Víctimas incluyen familias con discapacitados, y empleados como Víctor planeaban jubilarse allí sin imaginar esta "desgracia".