Más de 700 empleados de Láctea Verónica, distribuidos en centros de Boulogne, Mar del Plata y cuatro plantas en Santa Fe (Suardi, Lehmann y Totoras), fueron despedidos en medio de una grave crisis que incluye recortes del 50% en salarios y horas trabajadas, pagos parciales desde hace un año y medio, y deudas por aguinaldos, sueldos de enero, febrero y obra social.
Los trabajadores, liderados por Ernesto (con 30 años de antigüedad) y el delegado Simón (33 años en la empresa), bloquean la entrada al centro de distribución en Boulogne porque no los dejan ingresar. Denuncian un vaciamiento intencional de la familia Espiñeira, caída de producción de 900.000 a 20.000 litros diarios de leche, y rumores de venta a una empresa francesa como Sabencia, que ya adquirió Milcaut e Ilolay.
Ernesto relató la incertidumbre diaria, con changas en apps o remises para sobrevivir, y exigió volver a trabajar pese a la falta de materia prima. Simón criticó la falta de claridad de los dueños y la crisis inducida, mientras el canal mostró solidaridad con los laburantes, comparando con casos como FATE.
Se prevé una reunión mañana en la Secretaría de Trabajo con el sindicato, pero no hay garantías. Los trabajadores reclaman respuestas claras sobre el futuro de la empresa centenaria de quesos, cremas y mantecas de calidad.