Periodistas de TN enfrentan alta tensión con locales y colegas israelíes en el sitio donde una bomba de racimos iraní mató a dos trabajadores chinos e hirió a seis graves esta mañana en las afueras de Tel Aviv, en un área de construcción ahora acordonada por explosivos pendientes.
Nelson Castro reporta en vivo desde el lugar, mostrando el daño masivo: vigas desplazadas, vidrios rotos en panaderías y talleres cercanos, y soldados expertos del ejército israelí removiendo o detonando los racimos prohibidos por convenios de Ginebra, que pueden explotar días después. La onda expansiva devastó el sector, con gente llegando al lugar y un ambiente de guerra palpable.
La transmisión se interrumpe constantemente por trabajadores de la construcción y personas no identificadas que cuestionan la presencia de los periodistas, filmándolos y discutiendo si pueden grabar cerca del impacto por riesgo de explosiones activas. Castro destaca que TN es el único medio latinoamericano transmitiendo en vivo, usando la señal como salvoconducto en medio del caos y desconfianza.
Colegas israelíes también enfrentan lo mismo, y no hay autoridades oficiales explicando los peligros, mientras el Ministerio de Asuntos Exteriores de Irán descarta negociar bajo ataque. El equipo se mantiene en el puesto pese a las dificultades, mostrando la desorganización post-ataque.