Restos de misiles con ojivas de racimo impactaron en Petaxigba, ciudad contigua a Tel Aviv, y no en el centro urbano como se informó inicialmente, dejando heridos tras golpear un edificio. La corresponsal Gaby Astrosky aclaró desde Israel que los lanzamientos provienen de Irán y Hezbollah, en medio de la guerra en curso.
En el norte de Israel, la población ha tenido que refugiarse 28 veces en menos de 24 horas por alertas constantes de misiles balísticos iraníes y cohetes de Hezbollah desde Líbano. Hezbollah aún posee miles de misiles, incluyendo de mediano y largo alcance usados recientemente contra Tel Aviv.
La Cúpula de Hierro y el sistema de defensa aérea israelí funcionan con una efectividad del 95%, pero las ojivas de racimo complican la intercepción al generar múltiples fragmentos. Astrosky relató sirenas frecuentes, incluso mientras lavaba su auto, y un clima de tranquilidad relativa en la sociedad israelí ante las acciones contra la amenaza iraní.
Los 90.000 argentinos en Israel viven con contención pese a la ansiedad por la guerra, que ya lleva nueve días. Se mencionó el silencio político alineado detrás de Benjamín Netanyahu y la esperada reacción de países árabes como Emiratos Árabes Unidos contra ataques iraníes.
No hay confirmación oficial de ataques israelíes o estadounidenses al centro espacial iraní ni detalles sobre centros de comando de la Guardia Revolucionaria Al-Quds.