Trabajadores de la construcción en Yehud, afueras de Tel Aviv, intentan impedir con violencia la transmisión en vivo de TN desde el sitio donde una bomba de racimo iraní mató a dos obreros chinos e hirió gravemente a seis esta mañana, pese a que el vocero del ejército israelí, Ronnie Kaplan, confirma que está autorizado filmar desde allí.
Nelson Castro reporta la escena insólita: locales agresivos y desafiantes bloquean cámaras, creyendo que los periodistas revelan posiciones a los iraníes, mientras colegas de televisión israelí discuten también con ellos. Llaman a la policía, pero esta se retira sin intervenir, ya que el área está bajo control militar y vallada por explosivos pendientes.
Ronnie Kaplan explica que los civiles actúan por patriotismo paranoico, ignorando que Google Maps ya muestra el sitio, y media para calmar la situación. Los reporteros destacan el nerviosismo de guerra: prepotencia fenomenal de los locales, interrupciones constantes y un episodio tremendo que muestra la transformación mental en zonas de combate.
TN sigue siendo los únicos de Latinoamérica transmitiendo en vivo del lugar exacto del impacto en zona industrial de Gush Dan, con vallas del ejército y sin trabajos por peligro de racimos sin explotar. La policía confirma que los obstructores no tienen autoridad, y la tensión baja levemente al final, pero persiste el absurdo.
Guillermo y Lorena en estudio ofrecen salvoconducto con la transmisión en vivo, atentos a cualquier novedad desde el punto caliente.