Irán lanzó un misil con munición de racimo contra el centro de Israel, causando al menos un muerto y un herido grave en zonas urbanas como Holón y Yehud.
Seis impactos simultáneos se registraron en tres municipios de la zona central, con daños visibles en cámaras de seguridad. La munición de racimo es altamente imprecisa y prohibida internacionalmente, diseñada para áreas amplias y no para blancos específicos.
Irán redujo la cantidad de misiles por falta de stock, pero sigue causando destrucción en civiles. Esto ocurre pese al anuncio del Ministerio de Educación israelí de reabrir escuelas desde el miércoles en algunos lugares.