El ejército israelí informó que las oleadas de misiles lanzados por Irán hacia sus bases militares han disminuido considerablemente, aunque persisten disparos diarios que incluyen bombas de racimo. Esta disminución se atribuye a una posible reducción en los envíos de misiles y drones no tripulados desde Irán hacia otras regiones.
El portavoz militar Nadat Yosdani confirmó esta situación este lunes, minutos antes de que un impacto de proyectil causara la muerte de dos hombres que trabajaban en una obra en construcción en la localidad de Yehud, cerca del aeropuerto Ben Gurion. Se trata de los primeros fallecidos en territorio israelí desde el pasado 1 de marzo.
Las autoridades israelíes especulan que Irán podría aún disponer de una gran cantidad de misiles, aunque la OEA no ha podido verificar esto desde el inicio de la guerra de los 12 días. Estados Unidos ha enviado misiles a distintas bases en la zona.