Israel bombardeó por primera vez depósitos de crudo en Teherán, liberando humo tóxico que oscurece el cielo y fluye gasolina hacia zonas residenciales, según imágenes y testimonios.
El Ministerio de Exteriores iraní calificó los ataques como "guerra química" e instó a la población a quedarse en casa por el peligro, mientras un camionero describió el impacto de misiles que incendiaron vehículos civiles.
La Guardia Revolucionaria advirtió represalias similares si persisten los ataques a su infraestructura energética y afirmó poder sostener una guerra intensa contra Israel y Estados Unidos por seis meses.
El ministro iraní declaró que atacarán bases estadounidenses en países vecinos, ya que no alcanzan territorio americano, en defensa ante la agresión iniciada por Washington.