Al menos 24 personas murieron en tres ataques israelíes contra el centro de mando y entrenamiento de Hezbollah en Beirut, sur de Líbano. Más de 60 fallecidos acumulados por operaciones israelíes en el país vecino.
Irán agravó el conflicto con bombas racimo cerca de Tel Aviv, explosivos prohibidos desde 2010 que violan tratados internacionales y son difíciles de interceptar.
Bahrein sufrió bombardeo en refinerías con 32 heridos; Qatar y Kuwait declararon fuerza mayor en ventas de crudo por ofensiva iraní en el Golfo.
En Teherán, ataques a depósitos petroleros generaron lluvia negra tóxica de humo, riesgosa para la población civil.