Unos 200.000 habitantes de Kabwe en Zambia padecen contaminación extrema por plomo proveniente de una antigua mina, considerada por Naciones Unidas uno de los lugares más contaminados del mundo.
La población sufre síntomas como problemas de memoria, cansancio y dolores de cabeza, con los niños siendo los más afectados ya que el plomo daña su desarrollo neurológico y provoca déficits mentales permanentes. Casi todos los niños presentan niveles altos de plomo en la sangre, presente en suelo, agua y aire.
La mina Estamina opera desde hace décadas como causa principal de esta crisis ambiental y de salud pública que afecta a toda la comunidad.