El régimen iraní comienza a mostrar fracturas internas debido a los bombardeos selectivos de Israel y Estados Unidos, especialmente tras el descabezamiento de parte de las Fuerzas Quds, según explicó la analista Pilar Rahola en el programa. Aunque ningún régimen ha caído solo con ataques aéreos y marítimos en la historia, esta guerra incorpora una inteligencia tecnológica avanzada que hackea semáforos y sistemas clave, como se ve en operaciones previas.
Israel y Estados Unidos dominan el aire absolutamente y buscan controlar el mar, incluido el Estrecho de Hormuz, para fomentar una revuelta interna sin necesidad de infantería terrestre, que alargaría el conflicto como en Irak. Los israelíes estiman que la operación durará entre cuatro y seis semanas, evitando bajas estadounidenses como piden muchos a Donald Trump.
La resiliencia popular surge de la memoria de la libertad bajo el Shah antes de 1979, cuando el régimen chiita impuso una sharia brutal; figuras como Shirin Ebadi fueron apartadas. Hay un 75% de oposición al régimen, sostenido por terror, pero las contradicciones en declaraciones oficiales indican pánico creciente.
Pilar Rahola criticó duramente la postura de Pedro Sánchez, a quien tildó de irresponsable por usar el conflicto para tapar sus crisis internas en España, como falta de mayorías, juicios a su círculo y problemas ferroviarios, marginando al país de agendas europeas y americanas.
Tras pausa, reiteraron que Teherán permanece cubierto por humo tóxico de bombardeos a depósitos de combustible, cortando suministros; residentes describen un escenario apocalíptico con lluvia negra e imposibilidad de respirar, aunque autoridades niegan daños a refinerías en medio de guerra comunicacional. Rahola duda y ve previsiones de 4-6 semanas; saludos llegan desde refugios israelíes.