Irán emitió alerta máxima por lluvia ácida o negra en Teherán, consecuencia de ataques a cinco depósitos petroleros que liberaron petróleo al aire y generan riesgo tóxico para alimentos y agua. Autoridades iraníes alertan a la población, aunque aclaran que no se trata de guerra química prohibida por la Convención de Ginebra, sino humo de explosiones flotante que causa pánico por posible escalada.
El panel debatió la posibilidad de guerra bacteriológica o psicológica, recordando intentos históricos como envenenar agua en conflicto Chile-Argentina bajo Pinochet, prohibidos por derecho internacional que hoy nadie respeta.
Criticaron la ineficacia de Naciones Unidas y su Consejo de Seguridad, dominado por Estados Unidos, incapaz de mediar pese a 193 países miembros.
Carlos Maslatón aseguró que la guerra termina pronto porque el régimen ayatolá de Irán, instalado en 1979, colapsa tras destrucción total de su ejército por Israel y EE.UU. Irán solo lanza misiles restantes contra Israel y aliados del Golfo.