Israel confirmó la eliminación de Abu Al-Qasen Babayan, jefe del Estado Mayor entrante de Irán, en un ataque aéreo en el corazón de Teherán. Babayan era responsable de coordinar la estrategia de emergencia del régimen y promover actividades hostiles contra Israel, según las fuerzas de defensa israelíes. Un portavoz militar advirtió que atacarán a quienes lo sucedan.
Los ataques israelíes incendiaron depósitos de petróleo en Kohag, Sharan, Karad y una refinería en Teherán, con misiles provocando grandes incendios y humo denso. El presidente Donald Trump anticipó un gran ataque estadounidense, mientras Israel lanzó ofensivas contra infraestructura terrorista iraní. Esto en el marco de la guerra iniciada el 28 de febrero, que mató al líder supremo Ali Khamenei y provocó represalias iraníes.
Reino Unido interceptó un dron iraní dirigido a Irak, usando aviones Typhoon y F-35, sin bajas aliadas. Los Emiratos Árabes Unidos neutralizaron 16 misiles balísticos y 113 drones iraníes, afirmando que protegerán su soberanía. El primer ministro británico Steymer discutió con Trump, evitando ofensivas sin base legal.
El presidente iraní Ghani Mahmoud declaró que Irán no atacará vecinos salvo ofensivas contra su territorio. Además, se reabrió temporalmente el paso Al-Harida entre Siria y Líbano para 65.000 sirios desplazados, con ayuda de cascos blancos, en medio de ataques israelíes por apoyo de Hezbollah a Irán.
La expectativa por el nombramiento oficial de Mojtaba Khamenei, hijo de Ali Khamenei, como nuevo líder supremo continúa, en un contexto de crisis interna y tensión regional extrema.