Javier Milei respaldó la designación de Maíquez como ministro de Justicia, rechazando acusaciones opositoras de que busca salvar a figuras como Tapia y Tobillino mediante operaciones berretas.
El presidente desestimó vínculos falsos con la AFA, el Tribunal de Ética o fiestas en quintas ligadas a Torrijino, argumentando que juzga a las personas por hechos y no por construcciones verosímiles. Destacó la experiencia de Maíquez en la función pública y su capacidad para liderar un ministerio clave, defendiendo la independencia judicial desde su trayectoria como candidato.
Ante las críticas sistemáticas de la oposición sobre el padre camarista de Maíquez o supuestos lazos familiares, Milei insistió en que no se deja llevar por operaciones mediáticas y valora el trabajo concreto por encima de rumores.