Muki Tenenbaum y Gabriel Ventasgal analizaron la confirmación de Mojtaba Khamenei como nuevo líder supremo de Irán, sucediendo a su padre Ali Khamenei. Ambos expertos coincidieron en que se trata de un acto de desesperación del régimen para mostrar continuidad, pese a que Mojtaba carece de credenciales religiosas como ayatolá y tiene escándalos como un palacio en Londres y tratamientos de fertilidad.
Los analistas destacaron las divisiones internas en Irán, con la Guardia Revolucionaria actuando sin coordinación y disparando de forma desorganizada. Irán no tiene capacidad para responder a largo plazo en la guerra, según Tenenbaum, quien señaló ataques de Emiratos Árabes Unidos a plantas desalinizadoras iraníes como un cambio clave que pudre la situación.
Gabriel Ventasgal predijo la caída del régimen por problemas crónicos insostenibles, más allá de la acción militar de Estados Unidos e Israel, que merman su capacidad misilística. Tras la guerra, el país quedará ingobernable, con devastación económica. Tenenbaum agregó que no hay unificación y que bombardeos aéreos podrían bastar, citando Japón como ejemplo histórico.
Sobre operaciones terrestres, Ventasgal mencionó posibilidades de comandos puntuales para uranio enriquecido, no invasiones masivas como en Irak. Los expertos ven un cambio de régimen inevitable, posiblemente sin cambio de personas, similar a Venezuela o Cuba, donde se "castró" el sistema. Los jóvenes iraníes impulsan protestas por libertad, pero están quietos por pedido de Trump y miedos nacionalistas.
El debate escaló a riesgos regionales y de Tercera Guerra Mundial, con traumas persas como la lufusfobia, pero apoyo interno a acciones occidentales durante Ramadán.