Irán designó a Mojtaba Khamenei, hijo de Ali Khamenei de 56 años, como nuevo líder supremo, exmiembro de la Guardia Revolucionaria considerada terrorista por Estados Unidos y organizador de represiones contra mujeres feministas.
Su padre, un ayatolá poderoso, murió en ataque estadounidense del 28 de febrero junto a madre, hermana, hijo y yerno, lo que lo deja sin nada que perder y con sed de venganza personal. Donald Trump criticó la elección, prediciendo sus días contados y cuenta regresiva para su ubicación.
Panelistas destacaron que no es dialoguista sino endurecedor de posturas, escondido fuera de Teherán, y vinculado a bombas y detenciones. Estados Unidos tiene información precisa para ataques selectivos como el anterior.
Eligieron a alguien opuesto a libertades femeninas, responsable de asesinatos en protestas opositoras.