Muki Tenenbaum y Gabriel Ventasgal profundizaron en el análisis de la designación de Mojtaba Khamenei como nuevo líder supremo de Irán en sucesión a su padre Ali Khamenei, viéndola como un acto de pura desesperación del régimen para aparentar continuidad pese a las escasas credenciales religiosas de Mojtaba y sus escándalos personales como un palacio en Londres.
Los expertos identificaron tres conflictos superpuestos en Medio Oriente que involucran a Irán: radicales islámicos contra no radicales, sunitas contra chiitas y persas contra árabes, lo que escalará a un conflicto regional amplio con Israel. Destacaron la caída del eje chiíta como buena noticia que podría llevar a un acuerdo de paz formal entre Israel y Arabia Saudita.
Analizaron imágenes de calles en Teherán mostrando propaganda pro-régimen con fotos del nuevo líder y consignas contra Israel, pero advirtieron que la sociedad iraní está dividida y que muchos videos podrían ser generados por inteligencia artificial, complicando la guerra informativa donde el régimen controla las fuentes.
Discutieron el uranio enriquecido bombardeado por EE.UU., dudando de informes del New York Times por su sesgo anti-Trump y cuestionando si Irán lo trasladó previamente. Pronosticaron que los próximos ataques se centrarán en las capacidades económicas de la Guardia Revolucionaria, que controla el 70-75% de la economía iraní, para precipitar el colapso del régimen en dos o tres semanas.
Donald Trump y Benjamin Netanyahu tenían planes desde 2023, y la elección de Mojtaba pese a las advertencias de Trump evidencia desesperación que cometerá errores. Aunque Rusia y China actúan racionalmente en lo nuclear, el misticismo del régimen iraní lo hace impredecible, pero EE.UU. seguirá su plan sin escalar a nuclear.