Vecinos desalojados del complejo en Parque Patricio por el derrumbe parcial de una explanada expresan temor a regresar a sus hogares pese al sueño de la casa propia vía Procrear. Más de 300 familias continúan retirando pertenencias en turnos de 10 minutos escoltados por bomberos y más de mil efectivos policiales, con carpas de hidratación y asesoramiento del Gobierno de la Ciudad. La constructora suspendió los débitos de cuotas este mes, según mensajes de Banco Ciudad y Banco Hipotecario, pero la incertidumbre persiste hasta después del miércoles, fin del plazo hotelero.
Ivana, una damnificada, relata desde un hotel la odisea con su pareja, el trauma psicológico por la falta de comunicación inicial el viernes y el miedo a un nuevo colapso. Teresa, enfermera del Hospital Garrahan con un hijo discapacitado, pide prioridad y visibilización de la catástrofe. Los vecinos denuncian años de filtraciones y rajaduras ignoradas, y arman colectas en redes para pagar peritos de parte, ya que deben asumir costos judiciales pese a pagar cuotas mensuales.
Fernando Burlando, abogado de muchas víctimas, exige soluciones habitacionales urgentes, evaluación de riesgos estructurales y avances en la investigación penal. El Gobierno de la Ciudad cubre hoteles temporalmente y organiza el operativo, pero sin certeza de retorno. Los damnificados enfrentan dualidad entre apego al hogar y pánico por rajaduras visibles y el ruido del colapso en el sector 1 de 14 hectáreas.
El viernes hubo conflictos con policía y desconexión total, agravando el estrés. Hoy, unidades de bomberos refuerzan el lugar, limitado hasta las 14 horas por corte de luz, mientras vecinos esperan en Mafalda con mates, agotados pero firmes en reclamos.