Una semana después del derrumbe en Mafalda y Mirabé, en el límite de Parque Patricio y Barracas, los vecinos damnificados siguen sin respuestas ni poder regresar a sus hogares. Están alojados en hoteles pagados por la constructora, que asumió el gasto por motu propio, o en casas de familiares, pero enfrentan vencimientos de reservas el 11 y 13 de marzo.
Los afectados denuncian falta de información oficial pese a los trabajos de apuntalamiento y peritajes en curso. Pueden entrar brevemente a buscar pertenencias, pero algunos reportan faltantes, y claman por soluciones ante la incertidumbre económica y logística, especialmente familias numerosas sin comodidades hoteleras.
En vivo desde el lugar, el móvil con Mateo entrevistó a damnificados como Kian y Maxi, quienes exigen representación legal y claridad sobre el estado estructural. Tienen una reunión esta tarde con el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, que releva necesidades junto a la constructora, pero critican la "pelota" que se pasan sin avances concretos.