El abogado Fernando Burlando, representante de más de 300 familias damnificadas por el derrumbe parcial de una explanada en un complejo de Parque Patricio, no descarta negligencia o corrupción en la construcción y exige pericias de la Policía Federal. Los vecinos continúan retirando pertenencias en turnos de 10 minutos escoltados por bomberos y policías, con operativos que se extienden hasta las 2 de la tarde y refuerzos de hidratación, mientras temen volver a hogares con rajaduras y sin suministro eléctrico.
Teresa Álvaro, enfermera del Hospital Garrahan con 38 años de antigüedad y madre soltera de un hijo de 25 años con autismo, patología psiquiátrica, convulsiones y dos paros cardíacos previos, pidió en vivo prioridad para casos vulnerables. Burlando prometió atenderla mañana en su oficina y priorizar situaciones extremas como la suya, reconociendo dramas como pérdidas laborales, esperas de trasplantes y desarticulación emocional por falta de techo.
Los damnificados, beneficiarios de Procrear, relataron reclamos ignorados por años sobre humedades y filtraciones, que podrían haber evitado la catástrofe del martes. La constructora suspendió débitos de cuotas este mes vía mensajes de Banco Ciudad, pero Burlando insiste en investigar planos, cálculos estructurales y posibles irregularidades de la empresa constructora, proponiendo la división especializada en sismos de la Policía Federal para transparencia total.
En el lugar, el móvil de Leo mostró llegada de más bomberos y preocupación por filtraciones en el edificio 1, espejo del 2 colapsado, con estacionamiento afectado. Los vecinos expresan dualidad entre el sueño de la casa propia y el trauma del ruido y rajaduras vistas.