La Asociación del Fútbol Argentino (AFA) logró la liberación de Nahuel Gallo, gendarme argentino detenido 448 días en Venezuela por falsas acusaciones de espionaje y un supuesto plan para asesinar a Delcy Rodríguez, en una gestión diplomática futbolera inédita que sorprendió al gobierno de Javier Milei.
Gallo fue arrestado el 8 de diciembre mientras cruzaba la frontera desde Colombia para reunirse con su pareja venezolana María Alexandra Gómez y su hijo de dos años, en un viaje planeado de ida y vuelta con boleto de regreso el 30 de diciembre. Acusado sin pruebas por Diosdado Cabello, la pareja recorrió cárceles durante horas y confrontó al fiscal Tarek William Saab cuatro veces sin éxito, pese a mostrar documentos que probaban su relación.
Las gestiones diplomáticas argentinas resultaron infructuosas, incluso con cambios de representación vía Brasil e Italia, mientras una entrevista viral de María Alexandra impulsó el caso. Patricia Bullrich, entonces ministra de Seguridad, fue contactada tempranamente. Finalmente, un viaje "casual" de dirigentes AFA como Luciano Nakis y Fernando Isla Cazares a Caracas, supuestamente para un complejo deportivo, permitió el contacto con Delcy Rodríguez y el traslado en vuelo privado.
Panelistas destacan la fortaleza mental de Gallo, quien cantaba el himno nacional y se mantenía en forma en prisión, pero advierten sobre el impacto post-liberación. La AFA comunicó la noticia antes que el gobierno, con fotos de Gallo junto a los dirigentes.
Analistas venezolanos elogian la gestión AFA como puente humanitario, en contexto de presos políticos y ruptura diplomática.