Países del Golfo rechazan ataques iraníes y apoyan la guerra contra Irán: Emiratos Árabes Unidos y Baréin celebran su caída, Qatar pierde rol mediador, Kuwait teme por Irak y Arabia Saudita con Mohammed bin Salman impulsa el conflicto, según el analista Muki. India mantiene lazos cercanos con Israel firmando acuerdos de defensa, mientras Pakistán interviene para frenar ataques a Arabia Saudita.
Israel emplea inteligencia artificial y Unidad 8200 para eliminar la cúpula iraní, incluyendo al ayatolá Jomeini mediante hackeo de celulares, semáforos y comunicaciones de la Guardia Revolucionaria. Esta unidad elite israelí, con entrenamiento mínimo de 5 años, optimiza ataques evitando civiles, en una guerra electrónica que precede al combate real, distinta a la televisada Guerra del Golfo de 1991.
Universidad Al-Mustafa de Irán recluta en Argentina, México, Ecuador y Brasil ofreciendo becas en Qom para adoctrinar en islamismo, espionaje y terrorismo, dirigido por Moshen Rabbani, implicado en atentados a la Embajada de Israel y AMIA. Los egresados regresan como 'lobos solitarios' para desestabilizar sus países en guerras asimétricas.
Irán usa IA para deepfakes y fake news en redes, simulando éxitos militares como ataques a tanques Total o manifestaciones pro-régimen, pero la opinión pública no importa ya que solo cuenta la visión de Trump. Fuentes oficiales son más confiables en esta guerra sin impacto de la batalla comunicacional.
Guerra corta beneficiaría economía global bajando petróleo si Irán se capitaliza, normalizando precios post-conflicto pese al pánico actual por Estrecho de Ormuz, vital para China que recibe 90% del crudo iraní. EEUU ganará con aliados potentes, preparando choques futuros con China.