El presidente Donald Trump declaró que este día marcará golpes fuertes contra el régimen de Teherán y exigió la rendición incondicional de las autoridades iraníes. En medio de una oleada de ataques, un aeropuerto en Teherán fue alcanzado por fuego de Estados Unidos e Israel, mientras continúan los bombardeos.
En Londres, la coalición Stop the War organiza protestas en el centro de la capital con consignas como "Manos fuera de Irán" y "Detengan las guerras de Trump". Los manifestantes marchan hacia la embajada estadounidense. El experto en Medio Oriente Julián Svindlermán explicó en el programa que el conflicto se remonta a 1979, cuando la Revolución Islámica de Irán, liderada por el ayatolá Ruhola Khomeini, declaró "muerte a América" y "muerte a Israel", iniciando campañas terroristas que mataron miles de norteamericanos e israelíes.
Svindlermán recordó la toma de rehenes en la embajada de Estados Unidos durante 444 días y atentados en Argentina en los 90 perpetrados por Hezbollah con apoyo iraní. Evaluó que Irán, potencia mediana, no puede vencer militarmente a Estados Unidos e Israel, cuyos objetivos incluyen destruir misiles balísticos, la marina iraní y la cúpula militar. Israel busca además un cambio de régimen para evitar que Irán se rearme y obtenga la bomba nuclear.
El analista describió estrategias como llamados de Trump al pueblo iraní para levantarse, apoyo a minorías étnicas como kurdos, azeríes, árabes y baluchis, y la revuelta de mujeres contra el velo obligatoria. En el mapa regional, destacó intereses de potencias como China, Rusia, Estados Unidos y Europa. Rusia y China apoyan a Irán en las sombras pero no intervendrán militarmente, similar a Venezuela; Rusia usa drones iraníes en Ucrania y pierde influencia con la caída de aliados como Siria.