El panel de ex participantes de Gran Hermano continuó analizando las dinámicas de poder en la casa, destacando que Brian y Emanuel mantienen liderazgo gracias a su visibilidad televisiva, mientras otros como los "pibes del bar" emergen lentamente. Insistieron en que nadie se anima a desafiarlos directamente, prefiriendo alianzas temporales, y recordaron estrategias como reclutar aliados en fiestas.
El debate escaló con la emisión de un cruce tenso entre Luana y Cinzia, donde Luana acusó a Cinzia de hablarle por detrás y llenarle la cabeza a otros, mientras Cinzia le reprochó tomarse personal un aviso sobre la fila en el baño. Luana defendió su buena onda y exigió sinceridad de frente, pero Cinzia señaló ironía en su tono y falta de autenticidad.
Los panelistas interpretaron el conflicto como envidia de Cinzia hacia la belleza y pasión de Luana, describiéndola como mental y estratégica, que escucha y contraataca con precisión sin gritar. Elogiaron a Cinzia por exponer a Luana sola, prediciendo que prioriza su "niño" sobre el juego, y advirtieron que su mecha corta la hace vulnerable frente a jugadoras calculadoras.
Destacaron grupos como Sol, Emanuel, Eduardo y Cinzia planeando para la cena, y notaron que Cinzia gana respeto por su inteligencia periodística, mientras Luana se expone por quejas y falta de coherencia. El panel coincidió en que Cinzia desarma rivales con calma, posicionándola como peligrosa en la carrera de resistencia.