Ana del Boca elogia a su madre Andrea por hablarle al almohadón y usar recursos en Gran Hermano, viéndola genuina y estratégica contra ataques de compañeros.
Afirma que Andrea sabe poner la tecla moral y humanidad, no va contra nadie sino defiende su fuerza y reconocimiento. Los nuevos la alaban al entrar: "¡Andrea del Boca!".
Su personalidad fuerte la hace relajante pese a enojos en cocina, y la ven espléndida. Preguntan por Sili al final.