Andrea del Boca reapareció en Gran Hermano como un "ave fénix" entre payasos televisivos, según el conductor que la tildó de "llanto de la televisión". Criticó su imagen actual sin dientes y hablando con muertos, recordando su paso fallido por ediciones previas del reality.
Reveló anécdotas picantes: fue novia de Bernardo Neustadt, quien le dejó herencia en testamentos a ella y su hija, incluyendo una jaulita de oro con pajaritos y 5.000 dólares. También novia de Sofovich, pero íntima del periodista en su casa de Martínez.
La fustigó por su rol como "coach de Cristina Kirchner", entrando a Casa Rosada como primera dama, escrachando opositores y produciendo novelas fallidas en Canal 7 por 30 millones que costaron 150 millones ajustados. Ahora quiere cambiar imagen en GH, pero el conductor la mandó a ver novelas viejas y no robar sueldos.
Denunció sus mentiras sobre orígenes indígenas inventados en caída libre, comparándola con otros artistas que sacan tíos Sioux o marcianos, y la incluyó en la "rufla de kirchneristas que no sabían de robos".