El estrecho de Ormuz permanece cerrado al tránsito de naves, paralizando el 30% del suministro mundial de petróleo y gas natural. Los barcos evitan la zona por temor a ataques y falta de seguros, pese a la protección estadounidense, lo que genera escasez inmediata y detiene el comercio global de energía. Panelistas destacan que 21 millones de barriles diarios no se cargan en siete países productores.
Expertos debaten los fundamentos de la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán, cuestionando quién decide sobre armas nucleares y citando precedentes como Libia, Irak y Qadhafi. Se menciona la falta de confianza en negociaciones y el aprendizaje de países multipolares. Argentina no parece zona de conflicto directo, aunque Javier Milei viaja a Estados Unidos para reunirse con Donald Trump.
El impacto económico llega ya a Argentina con un aumento del 3,2% en la nafta y riesgos de inflación global y estanflación. Qatar presiona por elevar el precio del barril a 150 dólares, casi el doble de los 91 actuales, mientras Trump estima la guerra en cuatro semanas pero analistas dudan de la capacidad logística. Se critica la interferencia estadounidense en la sucesión de Ali Jamenei.
En Teherán, miles lloran a Ali Jamenei en un velorio masivo con cánticos contra Trump, Estados Unidos e Israel, realizado en un barrio pese a amenazas de atentados. El hijo del líder religioso asiste como posible sucesor, aunque Trump afirma que Occidente debe elegirlo, similar a Venezuela. La Casa Blanca exige rendición incondicional de Irán o más ataques.
Los panelistas concluyen que la guerra busca petróleo y debilitar a rivales como China, Rusia y Alemania, más allá de pretextos como derechos humanos o democracia.