La doctora Mariela Pizano, activista por derechos de trabajadoras domésticas, denunció la precariedad laboral pese a la nueva reforma que deroga estatutos especiales, exigiendo registro obligatorio y aumentos dignos.
Pizano llegó al estudio con una remera que reza derechos laborales básicos, tras reunirse con casi 100 trabajadoras en el Centro Cultural Recoleta, y criticó que el 80% trabaja en negro por empleadores incumplidores, mientras solo un 20% registra y paga más del mínimo.
La CGT presentó un amparo por inconstitucionalidad de las derogaciones, que afectan convenios de periodistas, viajantes y peluqueros, con 180 días para adecuar; Pizano insistió en que los derechos persisten y deben visibilizarse.
Los salarios mínimos post-aumento son 3.349 pesos por hora para tareas generales con retiro, 410.000 pesos mensuales, y 3.600 pesos para cuidado de personas, más bonos y 30% extra en Patagonia, pero Pizano aclaró que es el piso oficial de AFIP, no el techo.