El bombardero furtivo B-2 Spirit de Estados Unidos lidera los ataques aéreos contra Irán, gracias a su diseño único en forma de ala y materiales especiales que absorben ondas de radar, evitando detección por radares enemigos.
Valentina Torres Sánchez presenta en France 24 el análisis del experto Matías Roth, quien explica que el B-2, diseñado por Northrop Grumman en la Guerra Fría, no rebota las ondas radar como otros aviones, sino que las absorbe o desvía.
Este bombardero pesado permite operar incluso con defensas antiaéreas activas, a diferencia de otros modelos estadounidenses que requieren zonas limpias de amenazas antes de actuar.