Israel lanzó ataques a gran escala contra Irán en la nueva fase del conflicto que lleva siete días, con bombardeos en Teherán donde se observan grandes columnas de humo en los alrededores del distrito central de Azerbaiyán, confirmadas por imágenes desde techos de edificios.
El ejército israelí, en alianza con Estados Unidos, ataca al régimen iraní y aliados como Hezbollah en Beirut y Líbano. Irán contraataca en Golfo, Turquía, Azerbaiyán, Chipre y Océano Índico, donde un submarino estadounidense hundió un portaaviones iraní cargado de drones kamikaze, evocando el hundimiento del General Belgrano en Malvinas.
Al menos 1.230 muertos en Irán desde los combates iniciados el sábado pasado. Donald Trump descartó tropas terrestres, afirmando que Irán perdió su armada. La rabina Débora Grimber desde Israel describe incertidumbre por ataques múltiples, confianza en defensas aéreas pese a fallos, noches con alarmas y analiza el conflicto como guerra necesaria contra islam extremista, citando brutalidades en Irán como el asesinato de una chica por mostrar pelo y matanzas en revueltas.
Grimber enfatiza responsabilidad mundial por oprimidos, critica antisemitismo y destaca pedidos de ayuda de iraníes a Israel contra su gobierno opresor, recordando masacres en Siria.