Los vecinos del edificio parcialmente derrumbado detuvieron una retroexcavadora que removía escombros sin autorización previa, en lo que podría ser una escena del crimen. El periodista Tiago Bulacios reportó desde el lugar que los vecinos ingresaron al sector afectado y frenaron la maquinaria porque no se había realizado el apuntalamiento necesario ni pericias.
La retroexcavadora operó solo media hora hasta que los propietarios e inquilinos, con llaves del patio, intervinieron. Nadie sabe quién la envió, y los vecinos protestan por un cronograma que solo permitía visitas de 20 minutos para recuperar pertenencias.
Los vecinos autoconvocados permanecen en la calle, solidarios entre sí, exigiendo al Gobierno de la Ciudad un plan de trabajo por etapas que no se cumplió. Reportan problemas estructurales desde 2021, como paredes con pérdidas y azulejos despegados.
La situación genera incertidumbre, con vecinos firmes en comunidad pese al peligro en sus viviendas.